Entrevista a Sra. M. Graciela Escárate Silva, Inspectora General

Profesora fundadora del Colegio Los Acacios. Sra. M. Graciela Escárate Silva, Inspectora Generalque se responsabiliza de las funciones organizativas necesarias para el cumplimiento del Reglamento Interno de la Institución, gestionar el clima organizacional y la convivencia escolar del establecimiento entre otras funciones.

Profesora fundadora del Colegio Los Acacios, posee una vasta trayectoria profesional que le ha permitido dar un sello distinto a la educación impartida en nuestro colegio.

Este colegio partió arriba donde está actualmente la Universidad San Sebastián, donde está la laguna Las Tres Pascualas. Eran tres salitas, una oficina, una sala de profesores, dos baños y un inmenso patio. Partimos con 52 alumnos, 3 cursos con niños provenientes de todos los colegios de Concepción. No teníamos nada, era un colegio de madera, en invierno las paredes se llovían, corríamos los bancos al medio, las clases las hacíamos tres profesoras de las cuales dos estamos en el colegio la profesora Betty y yo, la otra profesora trabaja en el Colegio Alemán.

Trabajamos con el entorno que era precioso, empezamos con la campaña de limpieza, recoger los clavos y zarzamoras. Ese año muchos niños venían con problemas de lectura y escritura, decidimos nivelar y partir de cero, además incorporamos a los papás quienes muchos de ellos no sabían leer y en las tardes trabajamos junto con sus hijos. Fue precioso.

El segundo año teníamos más de 100 alumnos, porque la gente del sector supo que los niños y apoderados habían aprendido a leer. Ese año llegó la profesora Marcela Sanhueza, el profesor Luis Miguel Gallardo y el director don Luis Castro Figueroa.

Cuando los alumnos estaban en clases de Educación Física, nosotras preparábamos material con el dito casero, que era una gelatina espesa que preparábamos le vaciábamos tinta y pasábamos las hojas de papel roneo para sacar guías y pruebas.

Comenzamos a crear diferentes talleres con los niños para cuidar el entorno natural, folclor, futbol y atletismo. Las mamás venían y se quedaban con los niños por lo cual comenzamos a realizar actividades para los apoderados como; folclor, aeróbica, cocina y cerámica en frío.

El cuarto año hicimos una exposición con todos los trabajos de los niños y niñas e invitamos a la comunidad. La Corporación Educacional Masónica de Concepción que vio el crecimiento del colegio, empezó a invertir compró colchonetas, balones, mejoraron las salas, los baños, pusieron calefacción. Nos dimos cuenta que el colegio estaba siendo exitoso.

Las salitas de madera tenían un piso precioso, las mamás virutillaban y enceraban en la tarde, nosotros en la mañana con los alumnos sacábamos brillo con pantuflas que las mamás tejían, se las ponían sobre los zapatos y ayudaban a mantener el aseo de su colegio que tanto querían.

Otra característica del colegio era que en los actos todos los niños participaban, para el 18 de septiembre hacíamos una ramada en el salón del hogar universitario Valentín Letelier, los estudiantes universitarios ayudaban con la decoración.

El primer 4º básico que rindió la prueba SIMCE cuya profesora jefe era yo, obtuvo resultados destacados, les fue muy bien tanto así que vinieron de Santiago de la televisión y de una revista a entrevistarnos, querían conocer la experiencia de este colegio nuevo y pequeño. El secreto estaba en darles amor y dedicación a los niños.

El colegio siguió creciendo y la corporación decide comprar este terreno donde antes habían potreros hoy está nuestro actual Colegio Técnico Profesional Los Acacios.

1-¿Cómo llegó a ser parte de este gran proyecto educativo?

Yo trabajaba en otro colegio en Villa Nonguén y no sé por qué extraña razón me llaman a postular, fui a dejar mi curriculum, luego fui a la entrevista para ver de qué se trataba, la persona de la corporación me contó en qué consistía el proyecto. Que era de una escuela creada para Barrio Norte, el desafío de ellos era formar personas en igualdadde condiciones, pero sin pagar o sea educación gratuita. Conocí a las dos profesoras que ya estaban seleccionadas para trabajar eran Betty Ramírez y Patricia Pérez, las encontré agradables y partí a mi colegio a renunciar.

2-¿Tiene alguna anécdota del antiguo colegio?

Muchas, pero la que tengo más presente es cuando celebramos el acto de Fiestas Patrias el segundo año, lo hicimos afuera donde todos los niños bailaban, ese año les hice un curso de cueca a los padres y apoderados. Llegaron los apoderados vestidos de huasos al acto y pidieron hacer su presentación para mostrar su baile, una vez terminado nos invitaron a pasar a una sala especialmente preparada con comidas típicas hechas por ellos, como un gesto de agradecimiento por lo aprendido en el taller.

3-¿Se siente orgullosa por los logros alcanzados?

Si, absolutamente, llevo 20 años aquí, todo lo que he aprendido, me he desarrollado como persona y como profesional ha sido aquí, me siento la mamá de mis pollos.

4-¿Prefiere ser profesora o Inspectora General?

Si ustedes me preguntan si volvería a ser profesora, encantada de la vida, volvería a la docencia. Y si me preguntan si le gusta ser Inspectora General, me encanta lo que hago.